-¡Bonjour!
-Ehh, bonjour.
-(...)
-(...)
-¿Vouloir mourir?
-¡Oui!
Gente a la que sigo
Yenesecuá

Mi sueño es un sueño sin alternativas y quiero morir al pie de la letra del lugar común que asegura que morir es soñar”


A 41 años de la muerte de Alejandra Pizarnik.

Me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. 
- El lado Oscuro Del Corazon.

Me importa un pito que las mujeres 
tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; 
un cutis de durazno o de papel de lija. 
Le doy una importancia igual a cero, 
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco 
o con un aliento insecticida. 
Soy perfectamente capaz de soportarles 
una nariz que sacaría el primer premio 
en una exposición de zanahorias; 
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, 
bajo ningún pretexto, que no sepan volar. 


- El lado Oscuro Del Corazon.

Storm Thorgerson |  28/02/1944–18/04/2013

EL HOMBRE IMAGINARIO
El hombre imaginariovive en una mansión imaginariarodeada de árboles imaginariosa la orilla de un río imaginarioDe los muros que son imaginariospenden antiguos cuadros imaginariosirreparables grietas imaginariasque representan hechos imaginariosocurridos en mundos imaginariosen lugares y tiempos imaginariosTodas las tardes imaginariassube las escaleras imaginariasy se asoma al balcón imaginarioa mirar el paisaje imaginarioque consiste en un valle imaginariocircundado de cerros imaginarios.Sombras imaginariasvienen por el camino imaginarioentonando canciones imaginariasa la muerte del sol imaginario.Y en las noches de luna imaginariasueña con la mujer imaginariaque le brindó su amor imaginariovuelve a sentir ese mismo dolorese mismo placer imaginarioy vuelve a palpitarel corazón del hombre imaginario.
Nicanor Parra

EL HOMBRE IMAGINARIO

El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario

De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios

Todas las tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios.

Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario.

Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario.

Nicanor Parra